La mayoría de los 25.000 bares, restaurantes y locales de ocio de menos de 100 metros de la Comunidad optarán por dejar fumar a partir de enero. Los hosteleros protestaron ayer ante Delegación del Gobierno por la futura ley, que perjudicará al turismo. El sector propone instalar extractores en vez de separar las zonas con muros. Permitir fumar o prohibir encender un cigarrillo. Este es el dilema que mantiene ocupados a los propietarios de los establecimientos hosteleros de menos de 100 metros cuadrados. No obstante, los más perjudicados por la llegada de la normativa serán los locales que superen la superficie anterior. Por ello, los hosteleros de la comunidad salieron ayer a la calle y levantaron un muro escenificar las dificultades que tendrán para cumplir la normativa, tal y como que superen la superficie anterior. Por ello, los directivos y miembros de FEHV protestaron ayer ante la Delegación del Gobierno. Las discotecas y pubs también deberán compatibilizar el escuchar música y tomar una copa con un espacio libre de humos.

La propuesta de los hosteleros consiste en utilizar aparatos de extracción y mamparas de cristal o plástico”.